LA RELACIÓN ENTRE HERMANOS

La relación entre los hermanos depende del número de hermanos, diferencia de edad entre ellos, trato que dan los padres a cada hijo, su actitud ante los conflictos entre hermanos, características personales de cada niño, etc.

Cuando hablamos de la relación entre hermanos hay que tener en cuenta dos situaciones que no son deseables: la primera, la excesiva vinculación fraternal, que generalmente se da cuando se obliga a cada hijo a convivir exclusivamente con sus hermanos, obligando muchas veces al hijo mayor a sentirse responsable del hermano menor.

La segunda situación no deseable es el aislamiento de los hermanos por medio de la potenciación de la amistad de cada hijo con su grupo de amigos, minimizando la importancia a la vida familiar sin tener en cuenta la relación con los padres y hermanos.

CELOS ENTRE HERMANOS

Parten del impulso de cada uno de defender su zona afectiva. Por lo tanto, uno agrede al otro, creyéndole posible usurpador de la misma. Parten de la necesidad de exclusividad de protagonismo y de atención de los padres.

Los celos se manifiestan de forma explícita o implícita. Cuando se manifiesta de forma explícita, el niño generalmente manifiesta su competencia con el hermano, puede presentar agresividad y hostilidad con respecto de su hermano, pegándole, apropiándose de sus juguetes, rompiéndoles, etc.

Cuando se manifiesta de forma implícita, los celos suelen manifestarse en forma de cambio de carácter que puede desembocar en psicosomatizaciones, regresiones como por ejemplo la enuresis, captando así la atención de los padres. Si la reacción es muy exagerada, es posible que exprese carencias afectivas relacionadas más con una inadecuada relación con los padres que con los celos entre hermanos.

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Jessika Zulatto
Psicología y Psicoterapia